La mezzosoprano madrileña Teresa Berganza, ha expresado en Palma su admiración por la soprano María Callas; recordó los mejores momentos de la amistad que mantuvo con ella y culpó al magnate griego Aristóteles Onassis de su decadencia.
La muestra, organizada por el director artístico de la empresa “Música Mallorca”, Toyo Masanori Tanaka, exhibe 229 fotografías procedentes de la colección privada de Giancarlo Tanzi, que retratan momentos de la vida privada de la soprano más popular de la Historia de la ópera.
“María se enamoró de Onassis y Onassis, creo, se cargó a María”, comentó Berganza para explicar que la cantante “no perdió la voz por adelgazar”, sino que fue la vida de festejos y lujo que llevó junto al armador, lo que causó el declive artístico de la intérprete.
Explicó también la gran emoción que le produjo conocer a Callas con motivo de una representación de “Medea” en la que actuaron juntas, en Dallas en 1958. Días antes de su encuentro, Berganza acudió al teatro para verla actuar en “La Traviata”. “Cuando entró esta mujer en escena empecé a llorar”, recordó la cantante española, quien deseó en el momento, “ser como ella”.
Para Berganza, en la actualidad, se concede demasiada importancia a la puesta en escena en detrimento de la música. “Cuando la dirección de escena vuelva a su lugar, iré a escuchar música”, aseveró tras criticar con dureza los montajes escénicos contemporáneos.